El ejercicio del poder

El ejercicio del poder

Por: Saúl Sotomonte.
Profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.

La estructura del ente jurídico se confunde con la de la Universidad, por eso su diseño no puede quedarse tan sólo en la del ente, sino que debe darle el máximo alcance a lo que es la razón de ser de la Institución.

Mi participación en ella como estudiante, directivo y profesor me permiten hacer algunas aportaciones para lograr, entre otros propósitos, la retrasada modernización del marco estatutario centenario, que ha tolerado un manejo personalizado y unos vacíos de poder que se llenan de manera improvisada, diluyendo las responsabilidades.

Algunos de los aspectos propuestos son:

 
Saúl Sotomonte, profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.
El estamento político

Es el nivel básico de la comunidad externadista y lo constituye el conjunto de alumnos y de profesores, los que a través de sus respectivos Consejos manifiestan sus inquietudes y propuestas. El Consejo de Estudiantes los representa y son los primeros beneficiarios de la Fundación, por lo que deben ser cuidadosos en la escogencia de sus representantes ante el Consejo directivo de la Universidad, de manera de que los designados sean independientes y busquen tan solo la defensa de la misma y de sus representados.

El Consejo de Profesores, por su parte, representa a la totalidad de los docentes en sus diversas modalidades de trabajo. Son la fuerza vital de la actividad académica. Por fortuna, hace menos de un año, y a pesar de la indiferencia institucional, un grupo de docentes se dio a la tarea de su implementación, habiendo aprobado ya dentro del marco de su soberanía y de los estatutos de la institución su reglamento. Por encima de intereses pasajeros, a los maestros les corresponde tener conciencia de su responsabilidad con la Institución, con la juventud y con el futuro del país. Este Consejo debe acertar en la elección de sus representantes ante el Consejo Directivo de la Universidad, al que deben llegar personas independientes, transparentes y respetables.

El Gobierno de la Universidad

Radica en cabeza del Rector y del Consejo Directivo. En él se toman las máximas decisiones como es el nombramiento del Rector y de su remplazo transitorio o definitivo, y además debería decidir todo lo que tiene que ver con el patrimonio, la imagen y el futuro de la Universidad. Para mantener su independencia debe estar integrado por docentes que, aparte de su labor formativa, no ocupen ni sean candidatos en el futuro a cargo alguno.

La Representación Legal de la Universidad

Corresponde al Rector y como tal representa al ente jurídico, pero su cargo tiene un alcance mayor, puesto que no solamente lo exalta, sino que sus condiciones personales deben impregnar a la institución de respeto y admiración.

El designado no solamente debe ser reconocido, respetado y tener una larga experiencia académica y profesional, sino que su conducta personal en lo público y en lo privado debe ser ejemplar. Eso mismo hace que quien ha de suplirlo de manera temporal o definitiva deba reunir las mismas exigencias y que el Consejo Directivo lo designe. Razón de más para que la representación legal del ente jurídico no pueda darse por delegación personal del Rector o en desarrollo de un poder general, lo que es contrario a la naturaleza jurídica de la Institución.

No se puede afirmar que como el Rector se reúne individualmente con Decanos y Directores de Departamento, eso es federalismo y democracia. Eso equivale a desconocer el sentido de estos conceptos. Una cosa es lo académico, que se trata con estas instancias, y otra cosa es el Gobierno de la Institución, el que debe ser tratado en el Consejo Directivo y no tan sólo con los allegados.

Se requiere, no solo la gran reforma estatutaria, sino un cambio en la manera como se ejerce el poder.

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