Transparencia

Transparencia

Este valor es un deber ser para la Universidad Externado, sin el cual no podemos reconocernos.

Por: Néstor Osuna.
Profesor ordinario de la Universidad Externado de Colombia.

Nuestra Universidad Externado necesita apostarle a la transparencia si quiere mantener (¿o recuperar?) el lugar que ha ocupado en la conciencia crítica del país. Más allá de una obligación legal, la transparencia es un presupuesto para el Gobierno democrático de la institución, una buena práctica de gestión que la fortalece, genera confianza y compromiso entre los miembros de la comunidad académica y ubica a la universidad, en el contexto de la sociedad colombiana, como una institución privada ejemplar, seria, cristalina, sin dogmas ni secretos, dedicada al fomento de las ciencias sociales y a la formación de los mejores profesionales.

Néstor Osuna, profesor ordinario de la Universidad Externado de Colombia.

La transparencia no puede ser vista como un límite a la autonomía universitaria ni como una carga para incomodar a sus autoridades. Por el contrario, la transparencia es imprescindible para que los universitarios podamos tomar decisiones autónomas, pues sólo a partir del conocimiento de aquello con lo que la universidad cuenta, puede planearse su futuro. Como corolario, sin transparencia, no hay posibilidad de realizar la autonomía universitaria. Por otra parte, la transparencia de una institución como el Externado refuerza sus vínculos con la sociedad, una sociedad como la colombiana que está urgida de reconocerse en instituciones que, precisamente por su independencia, su tradición de libertad y de rigor, puede servirle como faro y punto de encuentro en la coyuntura actual tan desasosegada de su vida política.

Comportarse ante los reclamos de transparencia con menosprecio y con lógica empresarial destruye la esencia de la universidad como institución para el cultivo del pensamiento crítico y como entidad sin ánimo de lucro, que surgió y se mantiene, no está de más recordarlo, por la decisión de unas personas independientes, decididas a desarrollar actividades académicas y científicas en un ambiente de libertad, de laicidad y de igualdad entre ellas. El manejo de los recursos del Externado no debe despertar suspicacia alguna, así como tampoco los motivos de las decisiones sobre la dirección de las distintas facultades, el número de estudiantes y de profesores, sus calidades, las políticas de empleo y hasta el manejo de la infraestructura de las sedes. La opacidad siempre generará desconfianza y sospechas, que no se acallan con erráticos golpes de autoridad.

Existen varias organizaciones, en Colombia y otros países, dedicadas a luchar por la transparencia universitaria, algunas de las cuales proponen índices de medición, incluso para Instituciones de Educación Superior privadas. La información de las universidades, a la luz de estas organizaciones, debe ser visible, accesible, integral y actualizada, y debe contener datos verídicos sobre aspectos como el número de trabajadores, el perfil de los profesores y las distintas escalas salariales, los principales resultados de investigación, el número de estudiantes matriculados en cada programa académico, los resultados académicos, los canales de comunicación con los alumnos, la información completa sobre becas y ayudas económicas, el presupuesto con información desglosada sobre sus ingresos y gastos, los estados financieros, la memoria de las cuentas y los informes de auditoría externa.

Sólo con la publicidad de esta información, que en los modelos de transparencia debe ser incluso de libre acceso en el sitio de Internet de la institución, se hace posible que la propia universidad determine en qué materias y en qué proporción se invierten sus recursos, así como qué tan ambiciosos pueden ser sus planes de investigación hacia el futuro, o cómo fortalecer sus programas académicos.

La opacidad es un disvalor para la universidad, pues sugiere y propicia un ambiente oscuro de gestión, así sus encargados actúen de buena fe. La transparencia nos permitirá actuar a plena luz. Post tenebras spero lucem.

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